Hay palabras que no aparecen en los libros del cole. No son palabras raras ni difíciles. Son palabras normales. Pero en clase nadie las menciona.

CTR. Conversión. Lead. Margen. Cliente.

Yo llevo años oyéndolas. No porque me haya puesto a estudiarlas. Sino porque mi padre trabaja en el salón de casa, y esas palabras son las que usa mientras trabaja.

Cómo se aprenden las palabras de verdad

Yo no aprendí la palabra "pan" porque alguien me la enseñara con una ficha. La aprendí porque en mi casa mi madre decía "pásame el pan" y yo veía el pan.

Con "CTR" me ha pasado exactamente lo mismo.

Mi padre decía "este anuncio tiene un CTR malo" y señalaba una gráfica que subía y bajaba. Después de oírlo suficientes veces, entendí sin que nadie me lo explicara que CTR es si la gente hace clic en algo o no.

No lo estudié. Se me pegó.

La lista de palabras que se me han pegado

Estas las uso ya sin pensarlas. Algunas las sé mejor que otras, pero todas las entiendo:

  • Cliente — la persona que paga. No es "alguien que compra" sin más. Un cliente tiene mes, historial, problemas.
  • Conversión — cuando alguien hace lo que querías que hiciera (comprar, reservar, escribirte).
  • CTR — de cada 100 personas que ven una cosa, cuántas hacen clic.
  • Lead — alguien que puede llegar a ser cliente pero todavía no lo es.
  • Margen — lo que te queda después de pagar los gastos. Una cosa puede vender mucho y tener margen cero.
  • Conversión de lead a cliente — cuántos de los posibles se convierten en reales.

Por qué me sirve saber esto a los 13

Si alguien del cole me preguntara qué es "CTR" diría que ni idea. Nunca lo he estudiado.

Pero si un amigo me cuenta que quiere montar algo para vender camisetas por Instagram, puedo decirle: "¿cuánta gente llega a mirarlas? Y de esos, ¿cuántos clican? Porque si clican pocos, quizás el problema es la foto."

Eso es CTR. Sin decir la palabra. Pero es pensar como piensa alguien que lleva años haciéndolo.

La habilidad no son las palabras. Es estar cerca.

Creo que lo realmente útil aquí no es saber estas palabras. Las palabras se aprenden en un rato.

Lo que se aprende despacio es cómo piensa la gente que trabaja en algo.

  • Cómo piensa alguien que vende cosas → mira al cliente, no al producto.
  • Cómo piensa alguien que tiene una web → mide todo, porque lo que no mides no mejora.
  • Cómo piensa alguien que negocia con proveedores → deja tiempo para pensar, no responde rápido.

Esto no me lo ha dicho nadie explícitamente. Pero después de oír a mi padre hablar por teléfono durante años, me doy cuenta de que hay un patrón.

La habilidad que subestiman

En el cole premian al que se aprende bien lo que le dicen. Que está bien.

Pero hay una habilidad que no miden: estar cerca de gente que está haciendo cosas, con los oídos abiertos.

Yo no elegí que mi padre trabaje en casa. Pero he aprendido a aprovecharlo. No para estorbar, no para meterme en medio. Solo para estar ahí, ver cómo habla, qué dice, qué mira.

Lo que me está pasando con las palabras de su trabajo es solo un síntoma. Lo que de verdad se me está pegando es una forma de pensar que no aparece en ninguna asignatura.

Y creo que esa es la habilidad más útil que puede aprender alguien a mi edad: elegir cerca de quién estás cuando no estás haciendo nada.