Mi padre no se levanta para ir a una oficina. Trabaja desde el salón de casa, en el portátil, enfrente del sofá donde yo veo vídeos.

Lleva años así.

Qué hace exactamente

Tiene webs. Dos sobre todo:

  • Una de alquiler de barcos en Galicia — la gente entra, mira barcos, contacta, y reservan una salida.
  • Otra de eventos para empresas — actividades, viajes de equipo, ese tipo de cosas.

Él no es dueño de los barcos ni organiza los eventos. Su trabajo es que la gente que busca eso encuentre su web antes que otras.

Le oigo hablar por teléfono con proveedores. Le veo mirando gráficas raras. Le veo escribir textos para Google. No entiendo la mitad.

Cómo es un día normal

Yo llego del cole, como, y me siento en el sofá. Él está en el portátil. A veces estamos callados. A veces él me dice:

  • "Mira esto."
  • "Este cliente ha hecho algo muy raro."
  • "Esta web no funciona porque…"

No me da una clase. Suelta una frase y sigue trabajando. Pero se me quedan.

Lo que no sé

No sé si sus proyectos van a funcionar a largo plazo. Él dice que sí. Yo veo que trabaja mucho, que habla con mucha gente y que se toma las cosas en serio.

También le veo frustrarse cuando algo no sale. O insistir con una cosa que yo pensaría que ya ha fracasado.

Lo que voy aprendiendo sin darme cuenta

Se me han pegado cosas que en el cole no aparecen.

Palabras: cliente, conversión, margen, CTR, lead. No las estudié. Las oigo todos los días.

Formas de pensar: "el cliente siempre tiene algo que decir", "si no convence en 3 segundos, no convence nunca", "una web que no se puede medir no sirve". Frases que él suelta como verdades.

Y sobre todo: trabajar por tu cuenta no es trabajar menos. Es al revés. Mi padre echa más horas que nadie que conozca. Solo que las echa desde casa, sin jefe y sin horario.

Dos formas distintas de trabajar

En el cole me están enseñando una forma de trabajar: fichar, tener horarios, tener jefe, cumplir lo que te piden.

Mi padre me enseña otra, sin querer: tú te organizas, tú cobras, tú fallas, y nadie te salva si te pierdes un mes.

No creo que una sea mejor que la otra. Las dos son útiles. Pero la segunda no me la va a contar nadie más. Se aprende mirando.