Quería la Switch 2. Cuesta unos 400 euros con un juego. No es poco dinero.
Mi padre me dijo una cosa que no se me olvidó: "No te la voy a comprar yo. Pero te ayudo a que te la compres tú."
Me propuso un plan. Mirar qué tenía en casa que ya no usaba, ponerlo en Wallapop, y ver hasta dónde llegaba.
Lo que había en mi habitación
Cuando empezamos a mirar bien, había mucho más de lo que yo pensaba.
- Superthings: algunos sueltos y otros por lote. Llevaban años en una caja.
- Libros infantiles de cuando aprendía a leer. Ya no los voy a usar, pero hay niños pequeños que sí.
- Un portátil antiguo de 2010 que me había dado mi padre. Hace años que no se encendía.
- Ropa que ya no me valía.
Lo que aprendí poniendo los precios
Mi padre me enseñó a mirar primero lo que vendían otros. Lo mismo que ya hicimos la primera vez que vendimos cosas en Wallapop, pero con más cuidado.
Lo más raro: el portátil de 2010. Yo pensaba que era basura. Mi padre dijo que lo pusiera en 70€. Le pregunté si estaba de broma. Se vendió en tres días.
Hay gente que compra portátiles viejos para piezas, para aprender a repararlos, o para meterles Linux. Cosas que yo no sabía que existían.
Lo que saqué
- Superthings: 55€
- Libros de aprender a leer: 60€
- Portátil antiguo: 70€
- Ropa: 30€
Total: 215€
No llega a la Switch 2, pero es más de la mitad. Me queda seguir ahorrando o encontrar más cosas que vender.
Lo que me llevo de esto
Dos cosas me han quedado claras después de esto:
Una: tener un objetivo cambia las cuentas. Cuando ahorras "por si acaso", no te fijas en nada. Cuando ahorras para algo concreto, ves oportunidades en sitios donde antes no mirabas.
Dos: las cosas que tú no usas sí valen dinero. No solo los juguetes caros o los videojuegos. Ropa, libros infantiles, un portátil que no enciende. Alguien lo quiere. El problema es solo encontrarlo.
Todavía me faltan unos 150€ para la Switch 2. Pero ahora ya sé cómo se saca ese dinero.